El dolor de otros

Me duele el dolor,
aún no siendo
el propio mío.

Siento impotencia cuando formo parte o simplemente soy, tal observador que mira la vida de otros, que siento las diferentes dolencias, dificultades en sí mismas y me inunda tristeza.
Hace que mi corazón vibre en ese sufrimiento por un tiempo como si se tratase de mi propio aprendizaje.

Es en innumerables casos que quieren brotar las lágrimas por mis mejillas pero, a la vez doloridas y asustadas, se mantienen con dificultades en mis ojos llorosos.

Y sí, la alta sensibilidad es un don.

Con él se aprende a vivir, y se hace sana y felizmente aún siendo, a veces así con lágrimas.

Canalización 🤲🏻 ©AsunAdá enAmor Agradecida 

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